Bloques Temáticos

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DOCENCIA CONFINADA: EL APRENDIZAJE REMOTO  [Texto descargable]

En el siglo XXI, no puedes permitirte la estabilidad. Si intentas aferrarte a alguna identidad, trabajo o visión del mundo estable, te arriesgas a quedarte atrás. Dado que es probable que la esperanza de vida aumente, es posible que tengas que pasar muchas décadas como un fósil despistado. Para mantenerse activo, no solo económicamente sino sobre todo socialmente, se necesitará la capacidad de aprender constantemente y reinventarse (…) Para sobrevivir y prosperar en un mundo así, se necesitará mucha flexibilidad mental y grandes reservas de equilibrio emocional. Tendremos que desprendernos rápidamente de lo que sabemos y sentirnos cómodos con lo desconocido.
Yuval Noah Harari

La actual situación de confinamiento ha transformado, en tiempo récord, las dinámicas de aprendizaje y enseñanza de todo el sistema educativo, en todas sus etapas, incluida la universitaria y los estudios de Arquitectura. Expresiones hasta ahora secundarias en nuestro entorno académico, como la docencia no presencial, telemática, remota o digital online learning o e-learninghan pasado a un primer plano en las horas lectivas que se siguen impartiendo, pero a distancia. Sin tiempo de asimilación o concienciación, los materiales y recursos educativos online están capitalizando e incluso neutralizando nuestro tiempo. Los MOOC (Massive Open On-line Course), los videotutoriales, los webinars, los recursos y canales TIC, las plataformas digitales de apoyo a la docencia o las aulas virtuales se han sumado masivamente a los equipos docentes de todas las escuelas, casi sin tiempo de reacción y en una situación de alarma sociosanitaria.
Más de medio siglo después de la creación de la “Open University” en Reino Unido, precursora de la educación multimedia, y más de un siglo después de las primeras iniciativas de la enseñanza por correspondencia, los entornos académicos afrontan un reto, que no es nuevo, pero que no se había aplicado a escala global. En los últimos años, prestigiosas universidades como Harvard han incorporado una educación abierta y flexible a través de cientos de cursos online, los denominados MOOC. El Harvard Online Learning es un paradigma de estos planteamientos. Se trata de un portal de enseñanza gratuita donde se ofertan cientos de cursos de diferentes áreas de conocimiento, tutelados por el más diverso profesorado. Otras instituciones, como el MOMA, ofrecen cursos similares. Pero ninguno de ellos, hasta el momento, ha afrontado el reto de convertirse en el principal vehículo de adquisición del conocimiento y las habilidades que cualquier Grado universitario presupone. Tampoco nos encontramos en una situación de normalidad. La alarma sociosanitaria y el estado prácticamente de excepción dista mucho de ser el entorno más adecuado para la transformación pedagógica y comunicativa como la que se plantea. Tampoco la transformación se está planteando desde la voluntad y el deseo de las comunidades educativas; todo lo contrario, se produce por la urgencia de la situación.
En estas condiciones, las JIDA incorporan un nuevo Bloque Temático, prioritario, que pueda canalizar y recoger experiencias, reflexiones, aciertos y fracasos de las prácticas docentes que de manera apresurada todas las escuelas se han visto obligadas a implementar. Se trata de compartir las estrategias y los recursos que todas las asignaturas, teóricas y prácticas, están incorporando a sus programas docentes, y cuyos resultados vislumbraremos en los próximos meses. Se trata, no obstante, no sólo de discutir y reflexionar sobre las herramientas y los medios, sino sobre los contenidos y los procedimientos: ¿tiene sentido mantener los calendarios académicos, las entregas, las teóricas y los exámenes, y los mismos ejercicios proyectuales gracias a las videoconferencias, o es una oportunidad para replantear todo lo anterior? Tomemos la decisión que tomemos, de todos y todas dependerá que podamos garantizar la calidad de la educación universitaria y la adquisición de las competencias y resultados del aprendizaje.
En definitiva, los programas formativos de todos los centros se han visto alterados, y aún desconocemos el alcance de las decisiones que se tomen en el ámbito de la pedagogía. Las nuevas metodologías docentes suscitan, por tanto, interrogantes de calado que podremos contestar en un futuro próximo: ¿hasta qué punto el aprendizaje de la arquitectura cambiará o ya ha cambiado?, ¿lo hará en todos sus estadios por igual en Grado, Máster y Doctorado? ¿En qué medida la docencia digital ayudará a reflexionar sobre los espacios físicos de aprendizaje?, ¿se refuerza el autoaprendizaje con la docencia digital?, ¿qué impacto tendrá la virtualidad en los sistemas de evaluación y en la responsabilidad ética del estudiantado y el profesorado? Y, finalmente: ¿será compatible y deseable la docencia presencial clásica con nuevas dinámicas a distancia?, ¿será compatible el nuevo escenario docente con los problemas de inclusividad y pobreza energética?
Entre los diferentes aspectos que se pueden abordar en este bloque temático, señalamos algunos a modo de referencia:

Sincrónico/asincrónico: la docencia no presencial se puede producir de manera sincrónica, esto es, a través de aulas virtuales en vivo; o a través de materiales y recursos asincrónicos, que se pueden consultar en cualquier momento; o combinando ambos modelos. ¿En qué medida la docencia a distancia continúa siendo presencial cuando es sincrónica?
El aula virtual: este espacio virtual permite acceder al “espacio docente” desde cualquier lugar y en cualquier momento. En ella se pueden producir dinámicas en grandes grupos, sesiones de seminario o individuales. El aula virtual como espacio colectivo de seguimiento del aprendizaje y difusión del conocimiento. ¿Cuáles son las potencialidades, diferencias y similitudes con el aula de taller clásico de arquitectura? ¿Estamos definitivamente frente a la educación abierta y flexible?
Lo digital y lo manual: la docencia de la arquitectura ha estado desde antaño vinculada a la producción manual. La combinación de lo artesanal y lo industrial marcaron las nuevas pedagogías del siglo XX. En los 90’s se añadió la producción digital. ¿Cómo se compatibiliza el aprendizaje desde la manufactura -maqueta- y el dibujo manual con la docencia remota y las limitaciones de digitalización y de materiales en los hogares? ¿Determinará el aprendizaje a distancia la definitiva consolidación de las técnicas híbridas en los procedimientos de representación y expresión gráfica?
Cuidados y docencia: el hogar, la residencia, la estancia o la habitación como espacios individuales y colectivos de aprendizaje. En otras palabras: espacios informales de aprendizaje, no ortodoxos y temporales. El aula como casa, y la casa como aula. Cómo compatibilizar las tareas docentes, investigadoras y de gestión con la maternidad, la paternidad o el cuidado a la tercera edad y a los colectivos vulnerables.
La docencia en “estados de crisis”: a lo largo de nuestra historia reciente, diferentes entornos, países y comunidades se han visto afectadas por pandemias o situaciones bélicas. ¿Hasta qué punto podemos aprender de estos antecedentes? ¿Cuáles son las similitudes y las diferencias con situaciones de crisis social, económica, bélica o sanitarias previas?
Arquitectura de emergencia: el aprendizaje servicio ha estado en los últimos años un vehículo para fomentar la práctica y la reflexión de nuestro estudiantado, en aspecto como la cooperación y la ayuda al desarrollo. ¿Cuál es el papel de la arquitectura en situaciones de emergencia y cómo se prepara al futuro estudiantado para ellas? ¿Cuál podría ser la aportación desde los grupos de investigación?
Autoaprendizaje: la no presencialidad y la docencia digital como marcos de autonomía y flexibilidad donde la responsabilidad del aprendizaje bascula, definitivamente, hacia el estudiantado. La educación abierta proporciona grandes dosis de flexibilidad, pero también exige responsabilidad y capacidad de adaptación.
Evaluación y autoevaluación: ¿cómo se ven alterados los métodos de evaluación y cómo se comprueba la autoría de las pruebas y trabajos? ¿Son los criterios y los métodos de evaluación a distancia sustancialmente diferentes a los presenciales?, ¿alteran los criterios de calificación? ¿Se modifican los recursos que tienen que movilizar el estudiantado para adquirir los conocimientos y habilidades?
El futuro tras la pandemia: ¿en qué medida la docencia telemática compartirá protagonismo con la docencia presencial? ¿El protagonismo de lo virtual desplazará al aula-taller como centro del aprendizaje de la arquitectura? ¿Será esta experiencia extrapolable a otras situaciones de parón presencial: huelgas, renovación de espacios docentes, etc.?
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ÁREAS DE REFLEXIÓN GENERAL

Las jornadas contemplan tres grandes áreas de reflexión en torno a la formación de los futuros arquitectos y arquitectas, y su relación con las disciplinas afines como la fotografía, el cine, la sociología o el arte en general:

El cambiante rol del arquitecto: el rol del arquitecto/a varía con los cambios sociales, culturales, económicos y tecnológicos a lo largo de los siglos, y con ello la naturaleza del oficio. De la misma manera, la formación de los futuros arquitectos y arquitectas evoluciona, en sintonía con los cambios en la profesión y su diverso papel en la consolidación del medio físico y ambiental. Dos de las tendencias más recientes se caracterizan por la “especialización” del oficio, y su cada vez más común desarrollo del trabajo cooperativo y participativo “en red”, junto a profesionales de distintas índoles y deslocalizados del tradicional despacho profesional.
Las raíces y tradiciones docentes: situados en pleno siglo XXI, cabe preguntarse por los antecedentes del aprendizaje del arte y la creatividad en general y de la arquitectura y la tecnología en particular. La investigación en innovación educativa debe perseguir también la construcción de un archivo vivo de prácticas docentes que han tenido lugar durante la historia, reciente o no, en los diferentes centros de formación y escuelas de todo el mundo. El objetivo es construir una base sólida sobre la que replantear la docencia a día de hoy. Estos antecedentes pueden referirse tanto a metodologías o teorías pedagógicas, como a proyectos arquitectónicos (guarderías, escuelas, universidades, etc.) que a través de su configuración espacial hayan podido potenciar ciertas vías de enseñanza y aprendizaje.
La pedagogía: tradicionalmente el modelo pedagógico del aprendizaje de la arquitectura ha sido el de la enseñanza tácita, es decir, aquella que se produce con la presencia del maestro/a ejerciendo el oficio y la observación paciente del aprendiz. ¿En qué medida el taller de proyectos perdura como núcleo de la enseñanza de la arquitectura y el consecuente modelo aprendiz-maestro? Cuál es el rol de profesorado: ¿maestro, guía, acompañante, experto, asesor? ¿Qué enseñas cuando enseñas arquitectura? ¿Cómo enseñas cuando enseñas arquitectura?

Estos tres ámbitos de reflexión no se consideran por separado. Son las diferentes facetas de una investigación más amplia sobre la didáctica de la arquitectura y sus disciplinas afines, y el papel de las diferentes instituciones que tienen esas competencias. En cada una de estas áreas se plantean cuatro objetivos:

a. El mapeo de las investigaciones realizadas hasta el momento
b. El mapeo de la situación actual, a nivel europeo y mundial
c. La reflexión sobre el contexto real de las escuelas
d. Prospección de lo que deberíay podría hacerse

BLOQUES TEMÁTICOS

Todas las comunicaciones deben escoger 5 palabras clave, tres de las cuales –o más– se deben referir a una de las áreas de conocimiento, una técnica didáctica y una tradición docente, de entre las siguientes:

ÁREAS DE CONOCIMIENTO

Los estudios de arquitectura abarcan una gama de competencias y atribuciones profesionales muy amplia y de perfiles muy diversos, con una gran responsabilidad civil. Fruto de ello, la formación en el ámbito de la arquitectura se basa en disciplinas técnicas, artísticas y humanísticas. Los conocimientos impartidos de forma interdisciplinar desde los diferentes ámbitos, así como su carácter transversal, resultan imprescindibles para la proyectación y construcción del entorno físico, desde el territorio y el paisaje, hasta el espacio urbano, los edificios y todos aquellos elementos de mobiliario y relación directa con los usuarios.

En todos los países de nuestro entorno cabe distinguir al menos tres áreas claramente diferenciadas que puede decirse que consolidan la cultura común del arquitecto/a: el proyecto (edificatorio y urbano), la tecnología de la construcción y la teoría e historia. Estas tres grandes áreas las podemos descomponer de forma más precisa en: Proyectos Arquitectónicos, Urbanismo y Ordenación del territorio, Paisajismo, Tecnología (construcción, estructuras e instalaciones), Ideación gráfica (dibujo y representación arquitectónica), Teoría (composición e historia), Gestión inmobiliaria, Matemáticas y Física. También se pueden incluir materias de disciplinas afines como Diseño, Fotografía, Cine, Teatro, Danza, Moda, Sociología, Filosofía, etc.

TÉCNICAS DIDÁCTICAS

Metodologías activas (MA): implica un escenario en las aulas en el que los roles de estudiantado y profesorado se reformulan. El estudiante toma la responsabilidad directiva del proceso mientras que los profesores desempeñan un papel asesor y de acompañamiento. Este paradigma –que arranca en el siglo XIX con la Escuela Nueva– permite que el estudiante desarrolle competencias multidisciplinares y de trabajo en equipo que repercuten de manera intensiva sobre su aprendizaje y la construcción de su razonamiento crítico. Esta metodología tiene implícita otras herramientas pedagógicas como el construccionismo o el aprendizaje flexible, propias del Taller de Arquitectura.
Aprendizaje-Servicio (ApS): se trata de un caso particular de metodología activa. Es una técnica didáctica que enlaza dos conceptos complejos: acción comunitaria y cooperativa –“servicio”– y los esfuerzos por aprender de la acción (saber hacer), conectando lo que de ella se aprende con el conocimiento ya establecido: el “aprendizaje”. Esta técnica puede ser utilizada para reforzar los contenidos del curso y desarrollar una variedad de competencias en el estudiante con la responsabilidad cívica, junto con procesos de design/build, urbanismo participativo o activismo político. Actúan de manera similar los procedimientos propios del aprendizaje colaborativo y basado en retos.
Herramientas TIC (HT): los nuevos mecanismos de comunicación y la tecnología requieren la necesaria aplicación de renovadas técnicas para la información y la comunicación a implementar en el marco docente. Dichas técnicas deben estar en consonancia con el lenguaje habitual de los estudiantes, y ser operativas en su formación y adquisición de conocimientos. Operan en el mismo sentido el aprendizaje invertido, híbrido y en línea.
Metodologías de autoregulación del aprendizaje (MAA): herramientas pedagógicas que fomentan el pensamiento reflexivo y crítico de los estudiantes. Estas herramientas deberían promover la tolerancia y complicidad hacia otros puntos de vista y el desarrollo de metodologías para saber identificar las necesidades de los estudiantes. Las nuevas metodologías de coevaluación entre el alumnado y las evaluaciones propias bajo rúbricas específicas significan eficaces mecanismos de aprendizaje y de intensificación del conocimiento profundo.

TRADICIONES DOCENTES

El Taller de Arquitectura –ya sea en su derivada de atelier o de taller de oficios– representa la actividad formativa nuclear de los estudios, junto a otras actividades formativas como la clase magistral, los seminarios o las tutorías. Todas ellas pueden tener diferentes acentos y de hecho en las últimas décadas se han ido especializando. A continuación, se proponen diferentes tradiciones docentes que sirven para clasificar estas experiencias en el aula y fuera de ella. En muchas ocasiones la idiosincrasia de los programas de curso las mezcla sin una orientación única o exclusiva.
Disciplina crítica: se podría considerar la estrategia educativa más habitual en los talleres de arquitectura, basados en un conocimiento disciplinar que se estimula a través del encargo de programas y emplazamientos concretos que fomentan el aprendizaje basado en retos y proyectos.
Pedagogía experimental: tradición de los cursos básicos de diseño, ya desarrollados en escuelas míticas como la Bauhaus. Estas prácticas se rigen por la abstracción geométrica, el trabajo del lenguaje de las formas, la interdisciplinariedad y las metodologías activas.
Urbanismo participativo: nace con la revolución social y universitaria de los años sesenta del siglo XX, y vincula los talleres de proyectos urbanos con los usuarios reales y los gestores del espacio público a todos los niveles: asociaciones de vecinos, distritos, ayuntamientos, etc.
Activismo político: emparentado con los movimientos contraculturales de los sesenta, y muy vinculad0s a los talleres participativos de índole urbana, hacen de la práctica arquitectónica una actividad política, y de la acción desprogramada una herramienta didáctica.
Design/build: pretende superar la dimensión de simulacro de los ejercicios de proyectos y tecnología para acabar construyéndolos a escala 1:1, en muchas ocasiones de manera cooperativa y a partir de una necesidad real de un determinado entorno social o económico.
Fabricación digital: incorpora las herramientas digitales a la fabricación de modelos a escala o a tamaño real en los talleres de arquitectura. Persigue la incorporación de la tecnología contemporánea a los tradicionales procesos de ejecución material.
Arquitectura humanitaria: la consciencia social y el aprendizaje servicio se utiliza como estímulo para el aprendizaje. Estas prácticas se suelen emparentar con la metodología design/build y la acción concreta en determinados enclaves desfavorecidos y del Tercer Mundo.
Tecnología medioambiental: implementa una educación para la sostenibilidad en todos los niveles docentes, especialmente en los últimos estadios de la formación de los profesionales que determinan el entorno físico que habitamos.
Teoría y análisis: pone el acento en la transmisión del conocimiento a través de lecciones magistrales, clases expositivas y seminarios. Pueden construir el núcleo fundamental de una materia como Historia o Construcción, o erigirse como el complemento crítico de un taller de arquitectura.
Espacio docente: prácticas pedagógicas encaminadas a la reflexión, pero también al diseño de los espacios físicos en los que se desarrolla la docencia, tanto a nivel universitario como en la formación básica y media. El aula, los espacios de relación y los complejos docentes se convierten así en los principales objetos de atención y acción didáctica.
Investigación educativa: aquellos estudios, proyectos de investigación o seminarios encaminados a construir una teoría sobre la formación actual y pasada de la arquitectura.



ISSN: 2462-571X