Bordes blandos

Jan Gehl

Resumen


El conocido arquitecto danés Jan Gehl (Copenhague, 1936), lleva aquí su trayectoria de investigación sobre los espacios públicos a analizar el valor que tienen los que denomina “bordes blandos” (“soft edges”) de las áreas residenciales. Bordes blandos que incluyen los patios frontales, porches, patios semiprivados, etc. que adquieren, tras una serie de estudios y encuestas realizados en paralelo en calles residenciales de Australia, Canadá y Escandinavia, un papel importante en la capacidad de dotar de vida, de animación, a los espacios públicos de estas áreas.

Este sugerente artículo nos remite al interés por lo cotidiano más que por los contenidos ideológico-urbanísticos, como herramienta de conocimiento de la ciudad y de sus usuarios –y por tanto como instrumento de diseño -, que Jan Gehl  nos ha acostumbrado desde sus primeros trabajos  (“Life between buildings”, 1971)  y que en esta entrega en el Scandinavian Housing and Planning Research (1986) nos ampliaba hacia la tipificación de los espacios de borde, sus usos posibles y sus potenciales grupos sociales, vinculándola a la forma y características de esos bordes blandos entre la vivienda y la propia calle. La carga propositiva que contiene esta investigación se refleja en otros trabajos, a partir de sus célebres tres condiciones para hacer más habitable la ciudad y de mejor calidad su vida urbana: andar más, estar más tiempo en la calle y salir de casa (que hizo suyas Copenhague); acompañada de una  amplísima labor de divulgación; “La humanización del espacio público”, “Ciudades para la gente”,” Nuevos espacios públicos”, “Cómo estudiar la vida pública, que sitúa siempre la valoración de la ciudad y de su espacio público en el papel que en ella juega el ser humano.

El diagnóstico que Gehl realizaba en este texto en lo referente tanto a la estructura social como en los hábitos de comportamiento tiene hoy una renovada vigencia. Asimismo, la atención por los espacios frontera nos remite a la idea contemporánea de dilución de los límites que en climas como el nuestro incorpora la noción del espacio intermedio como elemento regulador. 

Todo ello, la escasa divulgación entre lectores de habla hispana y la no aparición de estudios similares en países más proclives al contacto social y utilización de espacios públicos como los latinos –con lo que pudiera propiciar de validación o rechazo de sus apreciaciones-, nos anima a reproducir su contenido con la esperanza de despertar el interés de nuestros estudiantes e investigadores.  


Palabras clave


Espacios intermedio; límite; calle; vivienda



DOI: http://dx.doi.org/10.5821/palimpsesto.17.5376