LAS VOCES Y LOS ECOS. SOBRE MÚSICA Y ARQUITECTURA

Joaquín Arnau

Resumen


La vida humana, a solas o en sociedad, se desenvuelve en un rumor permanente: la vida “suena”. Y la arquitectura, a su servicio, “resuena” con ella. Acomodar la resonancia de un recinto cualquiera a los rumores propios de sus habitantes en el ejercicio de sus tareas es un principio de buena habitación que al arquitecto importa observar. La referencia a la música, y a los espacios que a ella se destinan, contribuye en este sentido a afinar nuestra sensibilidad al respecto. Proponemos, pues, en este artículo entender la arquitectura como una “segunda” caja de resonancia, semejante en su función a la de un instrumento, y que “atempera” cada espacio habitable, dotándolo en su caso de la acústica que le conviene. Lo que sin duda ha de redundar en el bienestar obtenido.


Palabras clave


música; espacio; acústica; resonancia



DOI: http://dx.doi.org/10.5821/palimpsesto.13.4641