Ciutat Vella, Ciudad Bella

Francisco Peremiquel Lluch

Resumen


Ciutat Vella, como muchos centros históricos, ha visto reducirse el número de
habitantes casi de manera tan rápida a como se ha ido produciendo la transformación
del tejido urbano. Los que van quedando van siendo relegados a los
fragmentos menos habitables del tejido. El vaciado físico y funcional, clave en el
éxito de la transformación, ha ido fragmentando el tejido en partes y aislándolas
entre sí. Y los habitantes, cada vez más, lo son de paso, sobre todo turistas.
La habitabilidad necesaria en la vivienda y en la calle (espacio urbano) ha de ser
un objetivo imprescindible de cualquier acción urbanística. La belleza de Ciutat
Vella radica precisamente en la posibilidad de ser un espacio habitable y habitado,
sano, eficiente y equitativo. La continuidad espacial y el equilibrio funcional
son factores esenciales, para mantener el carácter del lugar, su identidad y la vida
cotidiana de quien vive y trabaja. Lo contrario es lo que en términos pictóricos
denominaríamos naturaleza muerta.



DOI: http://dx.doi.org/10.5821/qru.9617