Un aspecto clave en la práctica arquitectónica es el de determinar el rol o posición del arquitecto en relación a los destinatarios de los espacios que proyecta. La incorporación de metodologías en el proceso de aprendizaje que permitan al estudiante experimentar las relaciones y las estrategias de comunicación con los usuarios amplía su mirada crítica y su capacidad de proponer proyectos de manera compleja y disruptiva. Este escrito plantea una reflexión sobre el uso de metodologías que puedan dar soporte a la experimentación de distintas posiciones que el arquitecto establece con el usuario tanto en los procesos de aprendizaje como en los estadios posteriores, enlazando de este modo, el uso de metodologías pedagógicas con el proyecto.