40 asignaturas, 10 destinos, 5 años y una herramienta compartida: viajar

Ana Ábalos Ramos, Ignacio Juan Ferruses, Alfonso Díaz Segura, Andrés Ros Campos

Resumen


El viaje siempre ha estado ligado a la formación del arquitecto, incluso para alguno de los maestros constituyó su única educación arquitectónica. Sin embargo, esta práctica ha sido generalmente planteada en las Escuelas de Arquitectura como una actividad extracurricular desconectada del contenido y desarrollo del Plan de Estudios. Los autores del presente texto presentamos un caso en el que este mecanismo docente no se plantea como un acontecimiento esporádico e independiente sino que se erige en el auténtico eje vertebrador del aprendizaje e integrador del conocimiento. Planteamos una nueva “materia troncal” en la titulación, a través de la cual el alumno se forma de manera paralela y complementaria a la docencia en el aula. 




DOI: http://dx.doi.org/10.5821/jida.2017.5228